• mayo 4, 2012
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Columna Cicuta: Floresota


Jaime Flores Martinez
Acostumbrado a lanzar la piedra y esconder la mano, al doctor Vicente Edmundo González Arias, delegado sindical del hospital Fray Junípero Serra del ISSSTE lo único que le interesa es satisfacer su protagonismo.
Hace justo una semana el doctor González hecho pestes contra el ISSSTE, por un rosario de irregularidades. Pertrechado en el anonimato, este hombre ofreció detalles sobre las necesidades y las carencias que tiene el nosocomio más importante de la región noroeste del país. Hablo de algunos empleados que se aprovechan de su puesto para faltar, y otros tantos que gozan de licencia permanente. Truena en contra de los directivos de ese hospital, aunque no se atreve a llamarlos por su nombre.
Denuncian que algunos empleados de ese hospital utilizan como cocina económica el quirófano principal del sitio. Dice que esa zona está contaminada. Habla de la indiferencia de las personas encargadas de la operación, y hasta recuerda que el director Juan Ricardo Flores Soto fue destituido de su cargo, aunque actualmente se encuentra aferrado a su puesto.
Lo que no dijo es que hace unas tres semanas, el subdelegado médico del ISSSTE Ricardo Fernández viajó a Tijuana para notificar a Flores Soto que estaba destituido como director. Le entregó un oficio firmado por el entonces delegado del ISSSTE George Whebe Abdel, donde decía que su labor había concluido y dejó como encargada de despacho a la subdirectora.
Sin embargo, Juan Ricardo Flores Soto se echó la cabellera para atrás en señal de indignación. Desde ese momento se encuentra abrazado de su escritorio porque no quiere dejar el puesto. El doctor Flores Soto está acostumbrado a ofrecer consulta en la dirección del hospital. Nunca, en los siete años de labor, ha dedicado su tiempo a cuestiones administrativas. Su papel de médico no lo deja ni por un Cristo de oro.
Cuenta la leyenda que hace algunos años el doctor Flores Soto amputó la pierna equivocada a una paciente. Esa versión es comidilla entre los médicos del hospital, aunque nunca se han encontrado pruebas. El titular de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE) Enrique Parra Romero, charló hace año y medio con el doctor Flores Soto para hacerle ver esa supuesta anomalía.
Flores Soto negó el hecho y se abrazo de su padrino, en este caso el actual regidor Enrique Parra Romero. Durante los últimos días, afirma que goza de la protección de Parra y que nadie puede correrlo ¡Háganle como quieran!, dice insolente. El doctor Flores Soto, siempre mantuvo una relación con el delegado sindical Luis Edmundo González Arias. No obstante, este último, parece que le cambió el ánimo porque ahora va contra todo y contra todos.
En un texto publicado la semana pasada, Luis Edmundo González Arias acusa aquellos médicos que no aceptaron tirarse al piso. En su carácter de delegado sindical, el doctor Edmundo González Arias siempre ha querido que los demás médicos le rindan pleitesía. Aquellos que se han resistido a cumplir sus caprichitos, ahora se enfrentan a una serie de infundios. Uno de ellos, el doctor Randolfo Vignali, cirujano oncólogo, responde al señalamiento hecho por Luis Fernando González.
Este último acusó a Vignali de “aviador”. El oncólogo siempre ha estado marginado por parte del director Juan Ricardo Flores Soto. Éste médico al igual que otros, no deja que pongan la suela del zapato sobre su cuello.
Aún así, el doctor Vignali asiste puntualmente a su labor, aunque en la dirección lo tienen “congelado”. El delegado sindical nunca ha movido un dedo por ayudarlo. Ahora este médico está a punto de jubilarse, pero aún así asiste puntualmente. No soy aviador, dice indignado ante ese personaje, siempre malhumorado que presume de sus influencies sindicales.
En este escenario, destaca la prepotencia de Luis Edmundo González Arias y la obstinación del doctor Juan Ricardo Flores Soto, quien pensó que el puesto de director era eterno. Por eso parece encadenado a su sillón. En los últimos días, Flores Soto ha dicho que sus influencias van más allá del regidor dirigente sindical Enrique Parra.
Asegura que otro de sus padrinos llegará a ser senador de la República. A ver quién se atreve a meterse conmigo, parece decirle al maestro Efraín Monreal, quien ahora mismo despacha como delegado del ISSSTE en Baja California. El señor Monreal, no sabe en qué brete se encuentra.
Rebelde
Harto desafiante se mostro Cesar Hank Inzunza al asistir el martes pasado al mitin de Andrés Manuel López Obrador. El joven Hank desaliñado e irreverente dijo que no le importa lo que piensen los demás, incluida su familia. Aunque la familia Hank ha sido priista toda su vida, nació un prietito en el arroz. La valentía del Joven Hank contrasta con lo arrogante de la mayoría de su familia.
Zurra
La ropa interior de los policías se humedeció luego del incidente registrado la noche del miércoles frente a las instalaciones militares en el Aguaje de la Tuna.
Nadie descarta que los uniformados trataron al civil alcoholizado con la prepotencia que acostumbran. Nunca esperaron que el borrachito fuera un militar de rango que pediría el apoyo de los soldados. Un ciudadano que fue víctima de una golpiza en manos de los policías, estima que los militares pusieron en su lugar a los uniformados. Machetazo a caballo de espadas.
Comentarios: cicuta.info cicuta45@gmail twitter @cicutajaim

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