​Insta diputada Agatón a gobierno de BC a no maquillar realidades en agua, deuda e inseguridad 


Antonio Heras
Mexicali.- La situación en Baja California es crítica por el resurgimiento de la inseguridad, los delitos de alto impacto, los homicidios de mujeres y la percepción ciudadana de incertidumbre y temor ante la delincuencia, advirtió la diputada local petista Claudia Agatón.
“Es innegable que se percibe un estancamiento económico, sobre todo en algunos sectores productivos, mientras la condición de pobreza se incrementa en habitantes de los cinco municipios”, expresó ante la entreva del documento que contiene el IV Informe de Gobierno de Francisco Vega.

Agatón dijo esperar “cifras claras, objetivas y totalmente transparentes en materia de deuda del gobierno para conocer el grado de compromisos y viabilidad financiera de la entidad, antes de contraer nuevas deudas u ofrecer como garantía los ingresos públicos”.

En los promocionales del IV Informe de Gobierno, Francisco Vega pondera las acciones realizadas en beneficio para la población a traves de las plantas desaladoras de agua de mar; ambas se encuentran varadas en el Congreso local.

La crisis del agua es grave en distintas partes del estado de Baja California, sostuvo, que colocan particularmente al municipio de Ensenada en situaciones de riesgo a la salud de las personas y limita las inversiones productivas.

Ponderó la necesidad de ser informados sobre inversiones realizadas en materia de agua potable, de su tratamiento y reúso, así como del retraso de la desaladora de agua de mar de Ensenada, cuyo retraso incumple los acuerdos y plazos establecidos.

También pidió conocer la inversión educativa ya que pese a los discursos optimistas, muchas escuelas tienen carencias que impiden una óptima educación integral a los alumnos y complican la labor de los docentes.

Convocó a la administración de Vega de Lamadrid a analizar los efectos de la renegociación del Tratado de Libre Comercio porque el empleo en la industria maquiladora se convirtió en una válvula de escape y una opción de ingresos a pesar de los bajos salarios. “Puede impactarnos fuertemente, si se cambian las reglas de origen para países que sirven como puente para el ingreso de productos originarios de países que están fuera del tratado, que solo ensamblan o producen parte de sus productos para evitar los aranceles de importación, como lo es el caso de México y particularmente de nuestra región fronteriza”, expresó.

La legisladora del PT dio a conocer que analizará a detalle el informe presentado por el gobernador en espera que parta de la realidad y no se esconda en interpretaciones estadísticas que maquillen la realidad que día a día viven los bajacalifornianos, además de respuestas claras y honestas en su Glosa.

San Quintín rezagado y sin agua


Antonio Heras

Mexicali.- Entre los seis proyectos de Asociaciones Públicas Privadas que se encuentran varados en el Congreso de Baja California está la planta desaladora del poblado de San Quintín, al sur del municipio de Ensenada, una zona con alto rezago social que representa una deuda histórica de los gobiernos, coincidieron en señalar legisladores locales.

Advirtieron que en los proyectos de desalar agua el del Valle de San Quintín marca la diferencia por tratarse de una necesidad urgente por lo que se pronunciaron porque se plantee su discusión y aprobación en su caso de manera independiente a la planta que se propone en Playas de Rosarito, contenidas ambas en el dictamen 95 de la Comisión de Hacienda del Congreso de Baja California.

En términos reales, la desaladora de San Quintín tendría un costo de 50 millones de dólares, mientras la de Rosarito alcanza los 580 millones de dólares. La primera se destinaría al consumo humano y agricola del sur de Ensenada y el segundo a usuarios domésticos, comerciales e industriales de Rosarito y Tijuana en Baja California, México, y al mercado de San Diego en California, Estados Unidos.

Un reporte señala que existe un déficit de 284.87 litros por segundo de agua potable en esta zona y hay una sobreexplotación de mantos acuíferos por la producción agrícola, donde agroindustrias como Los Pinos cuentan con desaladoras para sus cultivos.

Este proyecto debe considerarse aparte del dictamen porque está bien estructurado, cuanta con un análisis bien sustentado y se suma a la deuda histórica y social de las autoridades que se tiene en esta zona y sus habitantes, comentó el diputado panista Miguel Antonio Osuna Millán.

En tanto, el legislador Bernardo Padilla del PRI advirtió que en San Quintín el tema del ahí es grave, ahí sí se necesita y fue uno de los temas del estallido social de 2015 y se debe atender a está urgencia en el Valle de San Quintín, aunque advirtió sobre la necesidad de encontrar otras fuentes de financiamiento.

En 2015, jornaleros agrícolas realizaron bloqueos de la carretera Transpeninsular para exigir mejores condiciones laborales, de salud y de vida, así como el cese del acoso de jornaleras por capataces.

Se trata de un proyecto aprobado en junio de 2016 para generar 500 litros por segundo de agua de mar para consumo humano y de uso agrícola con un costo de 800 millones de pesos adjudicados por licitación nacional a la empresa Kenton.

En el proyecto ejecutivo se asegura que beneficiará a 100 mil habitantes de esta zona poblada por comunidades mixtecas, huastecas y triquis donde se registra 35 mil jornaleros agrícolas.

Proyecto de agua de mar

En el documento “Sistema Integral Hidrico San Quintin en el municipio de Ensenada” se establece que dadas las condiciones severas de sobreexplotación a las que han sido sometidos estos acuíferos en el transcurso de los años, la calidad del agua que se extrae de la mayoría de los aprovechamientos subterráneos es mala, no apta para el consumo humano.

Se refiere a los aprovechamientos situados en los acuíferos de Camalú y la porción suroeste

del Valle de San Quintín, en donde las necesidades son grandes pues la demanda supera con creces la oferta, por lo que la Comisión Estatal del Agua de Baja California considera la instalación de una planta desaladora de agua de mar con una capacidad de 160 litros por segundo para destinarlos a los habitantes de las zonas de Camalú, Vicente Guerrero, Lázaro Cárdenas, San Quintín y Los Pinos, “beneficiando a un total de 104,038 habitantes” según el Plan Estratégico de Baja California.

El Valle de San Quintín depende totalmente del manto acuífero para la producción, hoy por hoy la crisis de los recursos hídricos debido a la sobreexplotación de los mantos y la poca inversión que hay en la creación de alternativas como nuevos acueductos o desaladoras, han frenado el crecimiento productivo de una zona con alto potencial, señala el documento.

Esta región cuenta con 47 mil hectáreas de tierras de cultivo, de las cuales sólo 15 mil son de riego y 32 mil de temporal, de acuerdo al INEGI.