Mar. Ago 4th, 2020

Persiste violencia doméstica y agresión sexual a jornaleras en San Quintin: MUDJI


Jorge Heras / Lindero Norte
Mexicali.- «La lucha es para no normalizar la violencia, ni en la casa ni en nuestros trabajos; la mujer jornalera no solamente debe exigir sus derechos, también debemos trabajar por asesorarnos y reeducar a nuestras familias» advierte Abelina Ramirez Ruiz, una trabajadora del campo que desde hace dos años formó una agrupación llamada Mujeres Unidas en Defensa de Jornaleras e Indigenas (MUDJI), la cual ya está constituida como asociación civil.

Este domingo 12 de junio, esta organización de mujeres de diferentes oficios y profesiones realizaron el primer Foro para erradicar la violencia doméstica en comunidades indígenas y de trabajadores agrícolas.

El evento, que cumplió con todas las medidas sanitarias, fue pospuesto en dos ocasiones debido a la pandemia. No obstante, en la reorganización se logró concretar la ponencia de psicólogos y docentes, cuyo mensaje fue dirigido hacia las madres de familia, mujeres jóvenes y también a hombres jornaleros, algunos estuvieron presentes en el foro.

«El acoso sexual y la violencia se ha incrementado en nuestras comunidades de San Quintín, hay desconfianza en el gobierno para emitir la denuncia y desinterés de la autoridad hacia este problema que padecemos; la violencia existe y no nos vamos a callar», manifestó Ramirez Ruiz en entrevista al culminar el foro.

Durante las actividades hubo varias dinámicas sobre la violencia doméstica, el machismo y la equidad de género en esta zona al sur de Ensenada.

Por su parte, la profesora Gonzala Ruano Bautista aseveró que ante el desdén de las autoridades y la situación complicada que viven las familias de San Quintín, optaron por atender esta problemática desde el núcleo familiar visibilizando la violencia y reeducando tanto a hombre como a mujeres.

«Con estos foros y talleres podemos encontrar posibles soluciones a través de nuestros diálogos y experiencias como jefas de familia, pudiéramos tener una mejor educación fomentando buenos modales de convivencia», expuso.

Destacó la presencia de hombres en el foro, pues aseguró que la apuesta principal es cambiar el modelo machista que impera en las familias de esta zona agrícola

«El hombre mexicano, no quisiera generalizar, pero la mayoría, tiene esa manera de actuar con machismo que no le permite expresar sus intenciones, sus inquietudes, sus inconformidades, sus necesidades, porque creen que no pueden llorar ni sentirse triste, e incluso no aceptan que están en un error, y cuando te lo dicen lo hacen con golpes, con violencia y con insultos, porque no tienen esa capacidad del diálogo», expuso la profesora.

En promedio, en esta zona agrícola se registran 600 denuncias al año por violencia doméstica.

La asociación Mujeres Unidas en Defensa de Jornaleras e Indigenas ha documentado en el último año 5 agresiones a mujeres al interior del hogar, 2 de esos fueron feminicidios y 2 feminicidio en grado de tentativa y 1 abuso sexual. Solamente hay 1 persona detenida por el asesinato de su esposa.

Reservándose los datos personales de la víctima, MUDJI confió el caso de una madre de familia joven, trabajadora jornalera, que fue golpeada por su pareja bajo el argumento de los «celos», después intentó matarla. En ambas ocasiones, la Fiscalía y policía municipal solamente detuvo al agresor dejándolo libre a las horas.

La asociación explicó que si bien es cierto que no hay cultura de la denuncia, esto radica porque las jornaleras tienen desconfianza del Ministerio Público y de la policía, porque no son atendidas sus denuncias, pero además si algún caso sucede en los campos agrícolas, las mujeres temen ser despedidas o alguna venganza de los patrones. 

MUDJI acompaña a estas mujeres en la denuncia ante la Fiscalia y le proporciona atención psicológica a más víctimas.

Con más de 115 mil habitantes, el Valle de San Quintin tiene una representación multicultural por las comunidad indígenas y por la migración que hay debido a la oferta laboral que se genera principalmente para trabajadores del campo.

Un total de 19 mil residentes de esta zona agrícola hablan náhuatl, zapoteco, triqui o mixteco. Asimismo, concentra la mayor proporción de personas en pobreza extrema de Baja California con un 15 por ciento de su población.

El Valle de San Quintín es una demarcación con mayor superficie en la entidad con 33 mil 162 kilómetros cuadrados. Cuenta con ocho colonias municipales: Camalú, Vicente Guerrero, San Quintín, El Rosario, Bahía de Los Ángeles, Punta Prieta, Villa de Jesús María y El Mármol.

De  acuerdo con el Módulo de  Condiciones Socioeconómicas de la  ENIGH 2014, de cada 100 trabajadores  agrícolas de 12 a 14  años, 61 asisten a la  escuela y 39 no lo hacen; para la  población total en ese rango de edad 93  de cada 100 personas sí asisten,  por siete  que  no  lo  hacen.

Los trabajadores agrícolas cuentan  con 5.9  años de escolaridad en promedio,  que  equivale a tener casi  terminada la  primaria. Las mujeres trabajadoras  agrícolas, están ligeramente por debajo  del promedio con 5.5 años  de  escolaridad.

Deja un comentario

Pin It on Pinterest

A %d blogueros les gusta esto: