Mover conciencias a través del teatro: Bruno Bichir

FullSizeRender (14)*El teatro no da soluciones pero sí cuestiona, afirma
*Presenta la dinastía Bichir “El último preso”

Antonio Heras
Tijuana, 19 de mayo.- El teatro no hace soluciones pero sí preguntas, apostamos por mover conciencias, a formar un halo protector colectivo para cuidarnos las espaldas, sumarnos a esta inconformidad, preocupados por lo que sucede en nuestro país.

Es la voz del actor Bruno Bichir, quien explica que no se trata de estar en contra a toda costa, pero si pugnar por sociedades más equilibradas con mayores oportunidades, un sistema justo, de equidad y felicidad, pero que si se concentra en pocos no funcionó.

La comedia es una expresión de vicios y virtudes de una sociedad, señala Bichir con motivo de la puesta en escena de “El último preso o el policía”, del dramaturgo Slawomir Mrôzek que estuvo autoexiliado en México, la cual toca sutilmente todos los problemas, incluso la migración o los jornaleros, de una manera inteligente, asegura.

El montaje de esta obra representa un homenaje a su padre Alejandro Bichir, a sus 80 años, por su generosidad, congruencia y compromiso con un hombre de izquierda.

En entrevista a Lindero Norte afirma que en esta comedia muestra la inteligencia del autor a partir de un ingenio noble y asequible, en la que expresa una idea sobre el terrible sistema represor en el orden capitalista y neoliberal que se apropia del mundo en beneficio familiar.

La historia se desarrolla en un hipotético país con un sistema represor que impide que nadie alce la voz contra el gobierno y hasta el último preso, en un “acto de arrepentimiento”, se dispone a retractarse de todas sus ideas revolucionarias que lo llevaron a la cárcel para quedar e libertad. El gobierno siempre necesita un preso, enfatiza Bichir.

“El último preso” nos recuerda al mejor Molière, a Chaplin y hasta Cantinflas por el juego de palabras y gracioso, pero no suelta prenda ni deja nunca la reflexión, pero si el espectador va a divertirse se reirá.

“La risa es una catarsis que de pronto es una farsa con tintes de comedia muy llevadera que recuerda el año 58 en Polonia pero pega duro porque también nos ubica en una realidad, como si hoy estuviéramos leyenda La Jornada”, expresa al tiempo de compartir que está dedicada a los 43 jóvenes normalistas desaparecidos, cuya cifra asciende a miles, por la injusticia y redención al poder de empresarios y políticos en una debacle terrible, “es nuestro granito de arena”.

Esta obra se presentará este miércoles en el Centro Cultural Tijuana y un día después en el Teatro del Estado en Mexicali con un elenco que integran los hermanos Bruno y Demian Bichir y Reynaldo Rossano y Sandra Cobián, bajo la direccion de Alejandro Bichir. El fin de semana se presentó en Los Ángeles, California.