Advierten sobre explotación laboral en visas temporales de trabajo en EU

Antonio Heras
Tijuana.- Ante casos documentados de explotación laboral de mexicanos con visas temporal de trabajo H2A, las empresas estadunidenses deben brindar garantías desde el momento de su contratación, advirtió Juana Laura Pérez Floriano, Secretaria del Trabajo y Previsión Social de Baja California.
Se han registrado estafas de empresas de reclutamiento, trabajos fuera de áreas de competencia, pagos extraordinarios por la visa de trabajo y la ausencia de contratos.
Se refirió al caso de seis médicos zootecnistas mexicanos que interpusieron una denuncia en Idaho en contra de la firma Funk Dairy Inc, quienes presuntamente fueron contratados para realizar trabajos de investigación.
Al llegar a Estados Unidos fueron estafados, dijo, ya que les cobraron el transporte, pagaron 100 dólares al mes por estancia y dormían en un cuarto con medidas de cuatro por seis metros.
Entre las tareas que duraron dos años estaban obligados a cepillar caballos, cuidar a otros animales que vivían en condiciones insalubres, además de recoger excremento durante jornadas laborales de 14 horas, según consta en el expediente  4:17-CV-0001-BLW.
Pérez Fiorano participó como ponente en el panel “El TLCAN y su impacto laboral en México”, organizado por la STyPS federal, donde la detalló varias irregularidades documentadas en un estudio de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA) y el Centro de los Derechos del Migrante.
Enunció que los resultados de la encuesta realizada en 2013 arrojó que el 58% de los trabajadores contratados tuvieron que realizar pagos extraordinarios para obtener la visa H2A, correspondiente a empleo temporal para los Estados Unidos.
Un 47% tuvo que solicitar préstamos para cubrir el valor del documento migratorio, mientras que al 52% no se le mostró contrato de trabajo y a un 10% lo estafaron supuestas empresas de reclutamiento que ofertan mano de obra para laborar en los campos agrícolas.
La secretaria estatal del Trabajo reiteró el llamado a los países integrantes del TLCAN para que hagan valer los derechos laborales de quienes obtienen visas de trabajo y también para quienes carecen de documentación oficial que acredite su estancia.
Otros de los temas abordados durante la ponencia fueron el desarrollo de capital humano en la industria maquiladora y la certificación de competencia laborales.
Cabe señalar que participaron también participaron como panelistas Leticia Hernández, investigadora del Colef; Javier Merino, secretario general del sindicato México Moderno y León Felipe Ruiz González, consejero de Index Mexicali.

Presenta Blásquez iniciativa que regula contratación de trabajadores en otros países

bn%cc%83asquez*La iniciativa de ley compuesta por 23 artículos contempla la creación del Instituto Nacional del Trabajo en el Exterior

*Se estarían promoviendo la mano especializada de los migrantes mexicanos en Canadá, Nueva Zelanda y Australia.

Jorge Heras
Mexicali.- Ante el endurecimiento de la nueva política migratoria de Estados Unidos en la era Trump, se requieren tomar medidas legislativas para proteger a los trabajadores que serán expulsados de la Unión Americana, señaló el Senador Marco Antonio Blásquez Salinas al proponer ante el pleno una iniciativa de ley que regula la contratación de obreros en el exterior.

Este jueves, el legislador del Partido del Trabajo (PT) presentó un proyecto de decreto para que el gobierno mexicano, a través de varias dependencias como la Secretaría de Relaciones Exteriores (SER) y la Secretaría de Trabajo y Previsión Social así como empresas particulares puedan generar espacios laborales para migrantes mexicanos en diversos países que busquen mano de obra calificada.

“Sobredimensionamos y nos involucramos de manera equivocado en la política interior de un país que no es el nuestro; pero sí debemos tomar medidas proactivas par hacer frente a las decisiones que si llegaran a tener efectividad de parte del presidente de Estados Unidos, como la deportación de trabajadores mexicanos”, acotó.

Cada vez que un trabajador mexicano es repatriado del país vecino, explicó, tenemos una pérdida en los depósitos a nivel de remesas que hace el trabajador a sus familias y tenemos una persona más que se debe incluir en “el debilitado mercado laboral de nuestro país”.

Blásquez Salinas señaló que la economía de entidades como Michoacán, Oaxaca, Zacatecas, Guanajuato, Aguascalientes, San Luis Potosí y Jalisco, depende de este recurso económico que representa el principal motor de divisas del país.

Por ello, el legislador bajacaliforniano consideró viable la creación de la Ley del Trabajo en el Exterior, con el objetivo de que la Federación y el sector empresarial pueda “crear y diseñar las políticas convenientes para que todo mexicano que sea deportado y se un legitimo trabajador desarrollado con habilidades en los diferentes sectores productivos pueda ser promovido a otras naciones”.

Expuso que países como Canadá, Australia y Nueva Zelanda están requiriendo mano de obra especializada como la mexicana.

Esta nueva legislación, apuntó, permitirá al gobierno realizar las evaluaciones necesarias de cuantos mexicanos han sido deportados y cuáles son las entidades federativas donde se encuentra esta mano de obra.

También comentó que las empresas particulares podrán promover que los mexicanos puedan ser allegados a estas naciones de manera documentada, sin que ellos cubran el pago por el servicio, ya que estará a cargo del contratante.

En los 23 artículos en 5 capítulos que contempla la iniciativa de Ley, se contempla la creación del Instituto Nacional del Trabajo en el Exterior, que servirá para coadyuvar con los particulares que obtengan los permisos para dotar de espacios laborales en el extranjero, las mejores condiciones para la contratación de los migrantes deportados.

El senador del PT recordó que una acción similar se vivió en la década de los 40tas del siglo pasado, cuando ocurrió el movimiento de los braceros como consecuencia de acuerdos entre particulares y gobiernos de México y Estados Unidos.

“Debemos de acordar el espacio, tiempo y circunstancia de lo que estamos enfrentando, en aquel momento hubo 4 millones de trabajadores que se desenvolvieron en la Unión Americana, e incluso los que quisieron documentaron su situación migratoria”, expresó.

Emplazan comerciantes de autos usados a solución de importación en frontera

IMG_3653Antonio Heras
Mexicali.- Comerciantes de autos y partes usadas de la frontera norte de México emplazaron a la Dirección General de Aduanas a obtener respuestas de sus exigencias a más tardar el martes 16 de diciembre, de lo contrario amenazaron con cerrar las garitas internacionales que marcan los límites con Estados Unidos, desde Tijuana hasta Reynosa.

Las exigencias consisten en el incremento de los cupos de importación de autos para su importación de Estados Unidos a México y una reunión con el secretario de Hacienda y Crédito Público Luis Videgaray.

Denunciaron también corruptelas en la Secretaría de Hacienda, concretamente en direcciones de área de la Dirección General de Aduanas y en el Servicio de Administración Tributaria, por lo que el propósito de la reunión con Videgaray es documentar estas acusaciones y, en su caso, tener la posibilidad de resolver de fondo este asunto que afecta a miles de trabajadores del comercio en la frontera.

IMG_3643Advirtieron que en la actualidad y desde el 1 de septiembre sólo cruzan 50 vehículos para ser importados por cada puerto fronterizo del norte del país y que existen evidencias de que cada noche entran por cada aduana mexicana un promedio de 200 vehículos denominados “chocolates” por traer placas estadunidenses y canadienses sin pagar derechos de importación en franca corrupción de los administradores federales.

“Estos vehículos si son chocolates porque no pagan impuestos ni tramitan pedimentos de importación y van dirigidos al mercado interior del país”, advirtió el dirigente de la Unión de comerciantes de vehículos y partes usadas en la frontera norte de México, Edgardo Silva.

El TLC afectó economías de América del Norte: experto estadunidense

Dr. Blecker.Antonio Heras
Tijuana.- El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no fue una panacea para solucionar los problemas de la economía mexicana como esperaba Carlos Salinas pues nunca alcanzó las promesas aunque tampoco se cumplieron los miedos de sus opositores, dijo Robert Blecker de la Universidad Americana de Washington.

Salinas diseñó un acuerdo comercial para promover sus reformas, “congelar” la orientación de la política económica en México con el propósito de evitar que la cambiaran futuros gobiernos y promovió la inexistencia de una política industrial.

El especialista consideró que no se resolvieron los temas de migración ni se cumplieron los asuntos de empleo y salarios, puesto que el salario real en México es igual que el que se tenía antes de su firma.

México obtuvo nuevas oportunidades pero se expuso a vulnerabilidades que se fortalecieron a partir de 2001, señaló en el seminario “Fronteras del Mundo: Las perspectivas del comercio mundial y los desafíos de las grandes regiones económicas” organizado por El Colegio de la Frontera Norte.

Salinas dijo que México iba a ser un gran exportador y se convertiría en país de primer mundo en convergencia con Estados Unidos y Canadá, al tiempo que Bill Clinton prometió el crecimiento de la industria manufacturera y se solucionaría el problema de la migración.

Estas perspectivas se basaban en pronósticos muy optimistas, pero antes del TLCAN hubo una visión más realista de la creación de un bloque  comercial más competitivo frente a otras regiones del mundo, como era el caso de la formación de la Unión Europea y la creciente participación japonesa.

tlcanExplicó que el éxito del tratado dependería de la instrumentación de políticas  económicas de los tres gobiernos para facilitar las relaciones comerciales pero en Estados Unidos y Canadá “hubo miedo de la pérdida de trabajos”, contrario al pronóstico de Clinton, debido a que se afectarían los salarios al aumentar la movilidad del capital por los tres países, el poder de negociación de las empresas ante los trabajadores y la presión para mantener salarios bajos..

Existía escepticismo sobre la solución del empleo y la migración, mientras que Salinas no vio la necesidad de crear más políticas de libre comercio por lo que “la mejor política industrial de México fue no tener política industrial”, porque “todos pensaban que se ganaría empleo en el sector manufacturero” y pronósticos del aumento de salarios.

Recordó que el TLCAN planteó reducciones de aranceles y otras variedades comerciales, obtener más inversión extranjera directa por las provisiones de los derechos de los inversionistas, las protecciones para la propiedad y la liberalización comercial.

Blecker sostuvo que “un  acuerdo de libre comercio sirve para crear preferencia en tarifas arancelarias y las del TLCAN no tuvieron mucho impacto”, además que  México se abrió a bienes de intermediarios importados de Estados Unidos y de otros países.

Aclaró que las crisis y las fluctuaciones en la moneda, además de la migración y el crecimiento económico y expansionismo de China han afectado los flujos comerciales pues a partir de 2001 se registró la desintegración regional por los efectos del tratado y, a contraparte, una integración global.

Con el TLCAN se estancó el ingreso per cápita de México con relación a Estados Unidos, toda vez que la tasa de crecimiento se redujo de 6 al 2.7% y en el año 2000, México tenía una proporción de 11.4% de importaciones no petroleras estadunidenses contra el 9% de China y una década después la relación fue de 12.8 contra 23.2%.

El 80% de las exportaciones mexicanas van a Estados Unidos, a pesar de los esfuerzos con otros acuerdos comerciales, mientras que las importaciones mexicanas provenientes de Estados Unidos se quedaron en el 50% y aumentaron las de China y otros países asiáticos.

“Otro factor fue el tipo de cambio: los tres países no hicieron nada para coordinar sus políticas monetarias de modo que las tres monedas exhibieron grandes fluctuaciones sin ninguna coherencia”, porque cuando el peso era más fuerte –en 1994 y 2000- México no era un país competitivo, al igual que Canadá.

“México tiene un déficit en el terreno manufacturero y un superávit en el petróleo, es un importador neto de bienes manufactureros, y el comercio liberalizado no ha creado la cantidad de empleos que se esperaba” puesto que los resultados son “bastante decepcionantes” al mantener un salario real sin aumentos en los últimos 30 años.

La recesión estadunidense tuvo mayor impacto en México que en Canadá y en 2009 el Producto Interno Bruto mexicano cayó de 4.5 a 2.8%, mientras que en los periodos de Bush y Obama se estancaron los salarios pero la productividad aumentó, al tiempo que disminuyó la inversión y los estímulos económicos no han regresado a sus niveles.