El desalojo de El Bordo produjo una zona efímera donde residen mil migrantes

tijuana ñongooAntonio Heras
Tijuana.- A dos meses de su desalojo de El Bordo de Tijuana alrededor de mil personas viven en “ñongos”, hoyos, alcantarillas, puentes, laderas y otras variaciones de viviendas adaptadas en esta obra de desarrollo urbano ubicado a dos kilómetros de la zona centro de esta ciudad fronteriza.

La mayoría son migrantes que fueron deportados de Estados Unidos por lo que en esta zona de nadie se habla inglés, español y alguna lengua indígena.

El vocablo “ñongo” circula en esta área desprovista de certidumbre y seguridad que se refiere a un refugio efímero hecho con inventiva propia, construido de manera individual con madera, plástico, tela y materiales de reuso, un espacio donde coexisten las dificultades y los obstáculos.

Un día después del desalojo, el 6 de agosto se estableció un plantón que inició con 20 tiendas; para el 20 de septiembre había 300 tiendas de campaña y 700 “ñongos de acuerdo a la doctora Laura Velasco dirige el proyecto de investigación “El bordo del canal del río Tijuana: Estimación y características de la población” realizado por El Colegio de la Frontera Norte (El COLEF) cuyos resultados arrojan que el 42% de sus residentes llegó a ese lugar hace un año o menos, tiene escolaridad de preparatoria, el 17% estudió en Estados Unidos, uno de cada dos habla inglés y el 6% tiene un idioma indígena.

El origen de los residentes en estos sitios son Baja California, Sinaloa, Michoacán y Guerrero, es decir, un 53% de la zona centro y norte del país, acota la investigadora que realizó encuestas durante agosto y septiembre.

En el estudio se señala que un tercio de estas personas en situación de calle nunca ha consumido una droga en su vida, a diferencia del 71% restante que sí ha consumido y algunos de ellos iniciaron en El Bordo (20%), lo que quiere decir que estas “condiciones incitan al consumo”.

En cuanto a su subsistencia, el documento de El COLEF, advierte que el 41% limpia carros, 20% trabaja en el mercado, 44% en negocios de reciclaje, servicios y albañilería, mientras que un 10% pide dinero en la calle.

La mayoría de ellos han sido detenidos por la policía municipal alguna vez por deambular en la calle y por su aspecto y poco más de 30% carece de identificación. La mitad de los detenidos sufrieron agresiones físicas y verbales por parte de los agentes de seguridad pública que llevan a cabo operativos semanales en esta zona.

Las encuestas indican que el 38% de migrantes desean regresar a Estados Unidos, el 26% quiere quedarse en Tijuana y obtener un trabajo, el 12.7% desea reunirse con su familia y el 6.6% regresar a su lugar de origen.

Las líneas de intervención que sugiere el estudio son los programas de albergues, credencialización y comunicación fronteriza, programas de reinserción laboral, prevención y rehabilitación, apoyos para retorno a lugar de origen y una evaluación del sistema de detenciones de la policía municipal

En los últimos ocho años del universo de los mexicanos deportados de Estados Unidos, el 72.6% residía en California desde hacía más de seis años y uno de cada tres de esta población contacto con su familia.