Mar. Jun 2nd, 2020

Columna Cicuta: Cucarachas

Jaime Flores Martínez

Profundamente lastimados se encuentran los habitantes de Ciudad Juárez Chihuahua porque a la autoridad no le importa criminalizar a la sociedad. La Policía Municipal encabeza por el teniente coronel Julián Leyzaola Pérez los tiene aterrados.

Antes debían cuidarse de los sicarios, los militares, los federales, aunque hoy se suman los policías municipales. Solamente el mes pasado, los organismos defensores de derechos humanos documentaron 23 quejas por tortura sobre personas que interceptaron policías municipales.

La revista Proceso en su edición reciente, revela que cerca de 100 mil personas fueron presentadas en “barandilla” para justificar el trabajo policiaco. Son cientos de casos de jóvenes que murieron molidos a golpes.

A principios de este mes, visito Tijuana el alcalde de Ciudad Juárez Héctor Murguía Lardizabal. El alcalde priista dijo a los reporteros locales que la violencia en aquella ciudad se había reducido por el desempeño de Julián Leyzaola.

Los números señalan que en el último ano, el número de asesinatos disminuyo en un 57 por ciento. Hace un año, se registraban 300 muertes violentas por cada 100 mil habitantes. Hoy día, esa cifra es de 120 asesinatos por cada 100 mil. En promedio, desde el arribo de Leyzaola, 357 personas son detenidas diariamente por violaciones al bando de Policía y Buen Gobierno.

Sin quitarle meritos al trabajo que realiza Julián Leyzaola, los habitantes de Tijuana conocen perfectamente sus métodos de operación. Leyzaola otorga impunidad plena a los agentes de su corporación para que realicen aprehensiones sin restricción alguna. Todos ellos tienen permiso para interceptar, detener, torturar y arrancar las declaraciones que buscan. El propio Leyzaola encabeza estas prácticas.

Quizá el fondo del asunto es que los delincuentes decidieron alejarse de la zona donde actúa Julián Leyzaola. Tal vez prefirieron irse lejos para que no los culpen de abusos contra población civil. En algunos lugares le llaman “efecto cucaracha”. Tal vez Leyzaola infunde miedo; por eso bajo el índice de asesinatos, pero aumento la cifra de tortura a inocentes.

Detractor

El pasado fin de semana los seguidores del general Alfonso Duarte Múgica, comandante de la II Región Militar, andaban felices por el sorpresivo anuncio: el general Duarte recibió otra estrella que lo convierte en General de División.

Y aunque muchos consideran justo que Duarte sea distinguido por el Ejercito Mexicano por su constante lucha contra el narcotráfico, otros tantos reflexionan los motivos que llevaron al presidente Felipe Calderón a otorgarle el ascenso.

Una versión señala que ante el fallecimiento del secretario de gobernación Francisco Blake Mora, la visión del presidente Calderón alcanzo la relajación plena. Desde el tiempo del general Sergio Aponte Polito, el señor Francisco Blake fue señalado como uno de los responsables del aumento a los índices de violencia generada por el narcotráfico.

Aun asi, el presidente lanzo elogios a Blake al nombrarlo secretario de gobernación de México. A Blake le adjudico el descenso en los índices de violencia. Al llegar Duarte Múgica a la comandancia de la II Región Militar se supone que tuvo en las manos un expediente donde estaba registrado el nombre de Francisco Blake.

Se supone que ese detalle impidió que el presidente Calderón otorgara el ascenso a Duarte el pasado 20 de noviembre. En esa fecha el desconcierto alcanzo a las altas esferas del poder político en Baja California.

El incidente donde el general Duarte humillo al secretario de gobierno de Baja California Cuauhtémoc Cardona, se convirtió en un estigma para el propio general Duarte. Ese incidente se quedo grabado en la mente del gobernador Osuna y del propio presidente Calderón. Duarte no midió que Cardona Benavidez es intimo amigo del presidente Calderón que –en este caso—es el comandante de las Fuerzas Armadas del país. Es, en pocas palabras, el jefe del general Duarte. Si la entrega de la estrella conlleva un amplísimo reconocimiento al desempeño del general Alfonso Duarte Múgica, seguramente un militar de nombre Ascensión Hernández Gallardo tiene una opinión contraria.

Insensato

Para sustentar la critica vertida en este espacio sobre el director del DIF en el Estado Hugo Castillo González, el autor de esta columna hará alusión al contenido de un punto de acuerdo presentado el pasado 20 de diciembre por 16 legisladores bajacalifornianos.

Los diputados solicitan al Gobierno de Baja California “sea valorada la remoción de Hugo Castillo en aras de reforzar los trabajos impulsados en forma destacada por la presidenta del DIF Carmina Capuccino de Osuna y no sean ensombrecidos sus esfuerzos por la soberbia, prepotencia e incapacidad del funcionario en mención(Hugo Castillo)”.

La intención es impulsar programas dirigidos a menores en abandono,  en Casas Hogar y Albergues. Alli destacan la desatención, falta de respuesta de la autoridad a los diputados, es decir, a Castillo “le vale”.

Comentarios: cicuta.info


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