Lun. Nov 30th, 2020

Columna Cicuta: Burla

Jaime Flores Martínez

Cobijada por el putrefacto manto del coordinador de asesores del alcalde, la señora Patricia Otis Torres maniobra descaradamente  desde el área administrativa del Sistema Municipal de Parques Temáticos de Tijuana (Simpat).

Y es que Antonio Cano Jiménez se aprovecha de la confianza del alcalde Carlos Bustamante Anchondo, para  fomentar las tropelías de sus “ahijados”, en este caso el irregular manejo de los dineros del Parque Morelos de Tijuana. Ante la inocultables irregularidades, la sindica procuradora Yolanda Enríquez de la Fuente es incapaz de descobijar la podredumbre. Esta funcionaria conoce la corrupción y la impunidad  en una dirección que depende de la Secretaria de Desarrollo Social Municipal.

La señora Enríquez parece tener la consigna de ocultar el “cochinero” generado por funcionarios comisionados en ese sitio. Sépase que en septiembre pasado, el alcalde Bustamante ordenó a la sindica Enríquez  investigar las denuncias, aunque Enríquez nunca entrego resultados. Ella nunca diría que Antonio Cano le pidió “echarle tierrita al asunto”

El alcalde debe saber que Antonio Cano Jiménez, su más fiel lambiscón, es protector de Patricia Otis, una mujer que manipula los sistemas de cobro para beneficio propio y de sus padrinos.  Ni el más ingenuo supondría que doña Paty actúa unilateralmente.

Muchos de los 122 empleados del parque ubican a la señora Otis como una mujer insolente que acostumbra lanzar majaderías a sus subordinados.  ¡Vaya trompa dona Paty!

Para todos los trabajadores del parque, la señora Otis camina de la mano con Verónica Corona González, un personaje que recientemente asumió la regiduría en lugar de Mariano San Román. A partir del dia primero, la señora Corona cobró como directora del Parque Morelos.

El alcalde no sabe que Antonio Cano colocó a Otis en el Parque Morelos, aunque también recibió el aval de Verónica Corona. Su afición por el dinero fácil debió unirlas. Enterado de los “cuchupos” que practican Otis y sus secuaces, Cicuta no tiene empacho en ofrecer detalles de ese rosario de transas.

Como un ejemplo, Otis lleva doble boletaje en el estacionamiento principal del parque. Allí existen unos 2 mil 200 cajones de estacionamiento y cobran 20 pesos por automóvil. Si una cuarta parte de los visitantes están solamente unas horas, quiere decir que se obtienen 50 mil pesos en un solo dia durante un fin de semana, es decir,  100 mil pesos el fin de semana solamente por el estacionamiento.

Además reciben unos 25 mil pesos de los 18 concesionarios distribuidos a lo largo y ancho del parque. Estos concesionarios venden alegremente alimentos chatarra, entre ellos pepitas, tostilocos, churros y refrescos. Hay que señalar que estos comerciantes representan jugosas ganancias para los responsables del parque.

Para hinchar la cifra de ingresos, habrá que considerar la renta de kioscos y espacios para la realización de fiestas. Existen al menos 20 sitios que son rentados para fiestas además de dos enormes salones que son utilizadas para bodas y 15 años. Un kiosco modesto lo rentan en 600 pesos, además de otros 600 que deben pagarse por concepto de depósito. En otras palabras, los interesados en rentar deben entregar 600 pesos de depósito, para garantizar que cumplen con lo establecido en el convenio. Si los integrantes de la fiesta meten una lata de cerveza, entonces pierden esos 600 pesos.

César Ortega, cajero general del parque Morelos, también se desempeña como responsable de eventos especiales del parque. El señor Ortega tiene un padrino muy influyente en la estructura priista donde actualmente se realizan labores proselitistas en favor de todos los candidatos de su partido. César Ortega “renta en corto” hasta 30 espacios en 2 mil pesos cada uno de vendedores ambulantes interesados en vender su mercancía en los eventos masivos. Esto quiere decir que si un vendedor de churros quiere pasar cinco horas afuera del sitio del evento, entonces debe desembolsar unos 2 mil pesillos. Obvio que la señora Patricia Ortiz autoriza a César Ortega para que rente los espacios a través de un sujeto identificado como “Juan Botanas”, quien se desempeña como dirigente de los comerciantes ambulantes dentro del parque Morelos.

Ah, por cierto, César Ortega también tiene influencias para cobrar el estacionamiento durante el desarrollo de la Feria Tijuana. En muchas ocasiones  echan mano de boletos del Parque de la Amistad para entregarlos a las personas estacionan ahí su vehículo. Los folios son una vacilada. Los automovilistas deben pagar lo que les plazca a los encargados del parque.

No hay duda que la mafia del Parque Morelos la encabeza la ex directora Verónica Corona González, quien a principios de mes sustituyó al regidor Mariano San Román. Se supone que la señora Corona se encuentra en un acuerdo económico con Patricia Ortiz y el señor César Ortega, todos protegidos por Cano Jiménez, a quien ubican como Caño.  Todos ellos –al unísono– aplastan a cualquiera que amague descobijar su jugoso negocio.

Ah, por cierto, no solamente Antonio Cano Jiménez es el encargado de encubrir las irregularidades en este sitio: El actual candidato diputado por el Partido Verde Ecologista de México por el quinto distrito electoral Mariano San Román, debe sacar raja económica del Parque. Solamente así podría entenderse que San Román meta el hombro intermitentemente para defender a Otis y a la señora Verónica Corona.

Por cierto, alguien debe decir que la señora Corona no renunció al puesto directora del parque Morelos, sino solamente pidió licencia por tres meses. Así pues, al perder San Román el primero de julio retornara a su regiduría y doña Verónica Corona regresará a cobrar su sueldo y las regalías. Resulta previsible que San Román saldrá aplastado y doña Vero lo observó. Ella mantendrá su ingreso extra y los padrinos felices.  Ellos muy a gusto y el alcalde burlado.  

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