Mié. Nov 25th, 2020

Columna Reflexiones Políticas: Encuestocracia y Debate

Jaime Esquer

A 8 días de que concluyan las campañas políticas y a 12 de la elección, los mexicanos tenemos ya muy en claro el perfil, la capacidad, las propuestas y lo que son y representan cada uno de los candidatos así como la visión de país que plantean.

Sin embargo, la elección no está decidida a pesar de lo que pretenden hacer ver y creer mediante la encuestocracia, esa nueva forma de poder que predomina actualmente, pues las encuestas son aproximaciones de una realidad determinada en un momento determinado.

Son fotografías del momento dicen algunos especialistas, mismas que no obstante no se pueden tomar como hechos consumados, ya que experiencias anteriores han demostrado que la mayoría de ciudadanos encuestados no dicen realmente lo que piensan respecto a sus preferencias, ya sea por temor,por conveniencia o por simple precaución.
En este sentido, las encuestas sin bien son ejercicios estadísticos con cierto grado de confiabilidad cuando son realizados sin sesgos partidistas, a lo más que llegan es a medir percepciones y sus aproximaciones tienen qué ver con una serie de factores de tiempo, lugar y circunstancias económicas, sociales y políticas.

Si una encuesta solo se hace por teléfono y entre las 9 de la mañana y cinco de la tarde, lo más probable es que quien responda sea la persona que ayuda en las labores de la casa, algún menor de edad o alguien ajeno a la realidad de ese hogar. Igualmente, el universo encuestado se circunscribe solamente a los hogares que tienen teléfono, por lo que en este tipo de encuestas no son tomadas en cuenta las zonas poblacionales del país de los lugares sub urbanos y rurales, las comunidades alejadas y los poblados y rancherías que en su gran mayoría no cuentan con este servicio. De la misma manera, en el caso de las encuestas de casa por casa o en entrevista de persona a persona.

La cultura del mexicano en este tipo de entrevistas hace que por lo general tienda a mentir, a responder lo que cree esperan que responda, o
su verdadera realidad, ya sea por desconfianza o por miedo, resultado de la política represiva, autoritaria y de falta de libertades impuesta por
gobiernos del PRI durante todos los años que ejerció y abusó del poder presidencial, desde la época de la revolución hasta el año 2 mil.

Por ello, decir que la elección ya está resuelta porque así lo hacen ver las ncuestas, es partir de una premisa falsa, tal y como ha quedado demostrado con innumerables experiencias anteriores. Lo más probable ahora es que los escenarios 2006 con una elección de tres tercios, por lo que de ser así, es previsible entonces que ninguno se vaya a dejar, con lo que la posibilidad de un conflicto post electoral estará a la vuelta de la esquina.

Por ello, la candidata del PAN Josefina Vázquez Mota, a la que por cierto es a quien más le temen los grupos misóginos de su propio partido, del PRI, del PRD y de las demás organizaciones, ha propuesto una campaña de contrastes que representa la alternancia y no solamente de género, puesto que visualizando lo que ya se ve venir, ha hecho un gran énfasis en proponer la integración de fuerzas políticas que dé salida a ese escenario de tres tercios, además de que esa propuesta representa sin duda la posibilidad más viable para lograr la verdadera transición democrática y llevar a México y al ejercicio mismo de la política, hacia una nueva etapa que permita un liderazgo mayor que haga posible entre todos, enfrentar con mayor efectividad los problemas para superar la actual coyuntura y sacar y proyectar adelante al país.

De ganar Josefina, los escenarios de conflicto serían menores, en comparación con un potencial triunfo de Peña Nieto o de López Obrador y aunque Josefina está en medio de los dos extremos, un eventual triunfo suyo no la eximiría de conflictos y movimientos sociales, pero siendo honestos, la magnitud sería menor de lo que se presupone con el caso del candidato del PRI, a quien ya de antemano le pelaron el machete como se dice, o con el caso de López Obrador, que sería el mismo PRI quien mayormente lo objetaría.

La realidad es que a dos semanas de la elección aún no hay nada escrito y como dicen en el Beis Bol: “esto no se acaba hasta que se acaba” , además, falta el debate de los morros del “yo soy 132” de este martes 19, que aunque solo será transmitido por You Tube, será caja de resonancia en todos los medios de comunicación, por lo que lo que ahí suceda será de suma importancia para los tres candidatos, al igual que la ausencia de Peña Nieto, como le ocurrió a don AMLO en el 2006, que creyéndose ya el ganador porque así se lo decían las encuestas, no asistió a los debates y finalmente le pesó.

Jaime Esquer <jimiesquer@yahoo.com.mx>

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