Jue. Dic 3rd, 2020

Columna Epístola: Avenida Vicente Fernández

VICENTE-FERNANDEZ10Victor Ferrer
jesusvictorf@yahoo.com

Hace algunos años opiné sobre el cambio de nombre de una importante avenida de la ciudad de Mexicali, manifestando mi oposición en virtud de que el cambio me parecía que estaba totalmente fuera de lugar, ya que la denominación original correspondía a un personaje que  otorgó su total apoyo para que Baja California alcanzara su pleno desarrollo, mientras que la persona que sería homenajeada para que esa avenida llevara su nombre, era una dama que si bien es cierto se significó por su apoyo a determinados sectores de la población mexicalense, definitivamente no admitía comparación.

Omito los nombres para no crear nuevamente una polémica que a estas alturas resultaría inútil, sobre todo por ser un asunto totalmente concluido.

Entre otros de los argumentos que mencionaba para que se lleve a cabo el cambio de nombre de una calle o avenida, es que representa un serio inconveniente principalmente para los negocios establecidos a todo lo largo de la avenida, en virtud de que deben hacer un trámite ante la Secretaria de Hacienda y Crédito Público para modificar de su domicilio fiscal principalmente en las facturas, independientemente de lo que representa cambiar toda su papelería y en su caso la publicidad, para plasmar el nuevo domicilio.

Además de que no puede haber unanimidad de todos los residentes de esa calle para admitir el nuevo nombre que las autoridades por medio del Cabildo de la ciudad, impondrán a esa avenida.

Lo anterior viene a colación porque ahora que estuve en mi natal Jalisco y en particular en la ciudad de Guadalajara, me enteré de que se está promoviendo el cambio de nombre de la avenida Belisario Domínguez, una de las de mayor longitud (sino es que las más extensa) de esa ciudad, para que en lo sucesivo de llame avenida Don Vicente Fernández.

Seguro estoy de quien o quienes hacen esa propuesta no tienen idea de quien fue BELISARIO DOMÍNGUEZ, (así con mayúsculas), por lo que solo quiero plasmar en este espacio un pequeño breviario cultural para su conocimiento:

Belisario Domínguez Palencia, nació en Comitán, Chiapas; Estudió la primaria en su ciudad natal. Al concluirlos fue enviado a San Cristóbal de las Casas, donde cursó estudios medio-superiores en el Instituto Literario y Científico. Posteriormente viajó a París para inscribirse en la Universidad de la Sorbona, donde obtuvo, el título de Médico Cirujano y Partero.

Belisario Domínguez intensificó su participación política, siendo miembro activo del Partido Liberal en Chiapas y fundó el periódico “El Vate”, donde publicó artículos contra el presidente Porfirio Díaz y el gobernador porfirista de su Entidad, Rafael Pimentel. Constantemente llamaba a sus paisanos a vigilar las acciones del gobierno, a observar con cuidado los actos de las autoridades y denunciar irregularidades. Fundó el «Club Democrático» y en 1909 fue electo Presidente Municipal de Comitán, Su gran labor fue rápidamente reconocida y admirada. En 1912 fue propuesto como candidato para Senador, aunque prefirió participar como suplente de su amigo Leopoldo Gout, que triunfó por enorme margen.

A los pocos meses, el senador Leopoldo Gout murió y Belisario Domínguez ocupó su cargo, siendo un constante crítico de Victoriano Huerta, oponiéndose férreamente a su régimen. Su intervención fue decisiva para evitar el arribo de navíos estadounidenses al Puerto de Veracruz cuyo fin, alertó Domínguez, era preparar una invasión; las críticas del senador Belisario Domínguez no cesaron, incluso llegó a llamar al uso de las armas en contra del dictador Victoriano Huerta. Son recordados especialmente dos discursos que pronunció en la Cámara de Senadores los días 23 y 29 de septiembre de 1913.

La noche del 7 de octubre de 1913, fue sacado de su habitación del hotel donde vivía y conducido al cementerio de Xoco, en Coyoacán, donde se le martirizó y asesinó cruelmente. Su eterno enemigo el doctor Aureliano Urrutia, le cortó la lengua al cadáver del senador y se la envió como «trofeo» a su amigo Victoriano Huerta. Después de varias pesquisas de senadores, parientes y amigos del doctor, se descubrió la verdad de los hechos. Su asesinato fue un factor decisivo en la caída del régimen de Victoriano Huerta, quien, a los pocos días de ese asesinato, disolvió el Congreso y encarceló a 90 diputados.

En la explanada del antiguo edificio de la Cámara de Senadores se yergue una estatua de Belisario Domínguez y en su honor se creó la “Medalla Belisario Domínguez” máxima condecoración que se otorga a los más eminentes ciudadanos mexicanos.

El nombre de esta distinción honra la memoria de Belisario Domínguez, quien fue firme opositor a la usurpación de Victoriano Huerta a la Presidencia de la República y, por sus abiertas críticas en la tribuna del Senado.

La medalla es conferida anualmente cada 7 de octubre por acuerdo del Senado y entregada por el Presidente de la República en el Salón de Plenos del Senado de la República.

El 3 de enero de 1953 a propuesta del entonces presidente Adolfo Ruiz Cortines, se expidió el decreto por el cual anualmente se entregaría la medalla; en su artículo primero, el decreto estipula las condiciones:

«Se crea la Medalla de Honor “Belisario Domínguez” del Senado de la República, para premiar a los hombres y mujeres mexicanos que se hayan distinguido por su ciencia o su virtud en grado eminente, como servidores de nuestra Patria o de la Humanidad.

En cuanto a los datos biográficos de Don Vicente Fernández, creo que habrá otras personas que tengan mayor conocimiento de su trayectoria y en su momento lo pueda hacer valer ante los integrantes del Cabildo de la ciudad de Guadalajara, para de esa manera justificar el cambio de nombre de esa importantísima avenida tapatía.

 

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