• marzo 20, 2013
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Columna Cicuta: Ansias de Norzagaray

Norza y OsunaJaime Flores Martínez
Inquietísimo anda el ex director del Instituto de Cultura de Baja California (ICBC) Ángel Norzagaray Norzagaray ante el fallo que emitirá el Tribunal de lo Contencioso Administrativo.
Don Ángel confía en que esa instancia revocará la inhabilitación que le aplicó la Contraloría al probarle corruptelas. Este funcionario abuso de su cargo pero confía que le laven la cara, gracias a su estrecha relación con el gobernador José Osuna Millán.
Su mayor preocupación es que –al ser ubicado como un funcionario corrupto–, el señor Norzagaray nunca podrá despachar como rector de la Universidad Autónoma de Baja California. En palabras llanas puede decirse que con este escándalo sus ambiciones se fueron al caño.
Observar la coyuntura le genera una profunda desesperación y se justifica ante sus incondicionales. En medio de su intranquilidad, este hombre cacarea el apoyo del gobernador, quien le ha dicho que » le echará la mano» para que el Tribunal de lo Contencioso Administrativo revoque el fallo de la Contraloría.
¿Cómo entender que el gobernador apoyara a un funcionario probadamente responsable de abusar de su cargo? ¿Cómo explicaría que el contralor Edgardo Contreras se equivoco en la sanción aplicada a Norzagaray? ¿De verdad existirá la posibilidad que alguien con fama de corrupto aspire a la rectoría de la UABC?
Tantas imprudencias comete Norzagaray que a mediados de la semana pasada pregono que el secretario general de gobierno de Bajá California Francisco García Burgos, designo a uno de sus incondicionales en un puesto clave dentro del Tribunal de lo Contencioso. Aparentemente la consigna es «sacar de su brete al doctor Norzagaray». Al menos eso dice el inhabilitado funcionario.
Durante toda la semana pasada, algunos lambiscones difundieron a través de las redes sociales algunos ataques contra el periodista mexicalense Antonio Heras Sánchez a quien incluso acusan de cornudo. Tan inquietos andan los seguidores de Norzagaray que incluso se atreven a especular sobre las preferencias sexuales de aquellos que se atreven a criticar al maestro Norzagaray
Algunos escribientes desestiman esos señalamientos porque observan la desesperación de un ejército de aplaudidores que observan como sus esperanzas se enrutan al drenaje. Ellos no conciben que alguien se haya atrevido a divulgar que del doctor Norzagaray fue inhabilitado por subirse el sueldo, incrementar el salario a sus achichincles y perdonar el pago de la renta de un inmueble propiedad del Estado.
Cicuta se guardará el tema de “un ingreso extra” que obtiene el hombre probo por los rumbos del Centro Cívico.
De regreso al asunto de los guerreros que utiliza este hombre para saturar las redes sociales, el escribiente justifica la defensa que realizan sobre su maestro, aunque alguien debe decirles que –permanentemente– no pueden defender lo indefendible.
Cierto que Cicuta defiende la postura del periodista Heras, aunque habrá que aclarar que este hombre no fue inhabilitado porque nunca incurrió en irregularidades administrativas ni atento contra el erario público Si bien todos tenemos el derecho de defender a nuestros amigos, los defensores de Norza corren el riesgo de irse de bruces.
Si en verdad el gobernador Osuna mete las manos a favor de Norzagaray, seguramente la reputación del mandatario estatal se ubicara bajo la alcantarilla. El escándalo estallo, la Contraloría inhabilitó y el mismo Estado maniobra para rescatar del fango a un ambicioso aspirante a la rectoría de la UABC.

Escorias
Resulta inconcebible que –paralelamente– algunos panistas se den golpes de pecho y convivan con el diablo. Desde hace semanas cuestionaron con acidez la intención de Giselle Arellano Ávila de convertirse en candidata a diputada migrante en el Estado de Zacatecas. Esta mujer ha laborado en las Vegas Nevada como modelo, aunque le identifican como “escort” o acompañante de lujo.
La tarde del pasado domingo panistas zacatecanos decidieron marginar a la señora Arellano de sus intenciones de convertirse en diputada. Ellos apoyaron a Silvia Rodríguez Ruvalcaba, una panista ampliamente conocida.
En las las redes sociales el asunto tomó un rumbo harto escandaloso, pues algunos panistas conservadores elogiaron la postura del Comité Ejecutivo Nacional panista. Se ventilo un comentario del ex senador panista Ricardo González Cruz, quien subrayo la decisión tomada por sus ex compañeros panistas.
Los panistas tienen sus límites y que eso es digno destacarse. Sin embargo, don Ricardo González omite referirse a panistas que –no necesariamente– se dedican a vender compañía, sino que han abusado del poder que les dio ese partido político. Si no queda claro bueno sería consultar al arquitecto Héctor castellanos Muñoz, un personaje justificadamente crítico de su partido.
El arquitecto castellanos tiene una visión muy clara sobre las acciones que han realizado algunos panistas como Jesús González Reyes y Jorge Ramos Hernández. Estos dos han sido calificados como corruptos, aunque mantienen las riendas de ese partido. Por eso ensordece la incongruencia. No puede ser que los panistas cuestionen la reputación de una mujer con atributos físicos innegables, mientras que por otro lado mantengan en sus filas a personajes de dudosa reputación

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