- mayo 12, 2013
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Columna Lindero Norte: Rajatabla
*Exabruptos
*Mi tata para mi nana
Antonio Heras
Ora si que se voló la barda.
Se comprometió a acabar con la discriminación contra la mujer.
“De eso me encargo yo”, dijo el panista Francisco Vega de Lamadrid, emocionado, pues como no si se encontraba rodeado de al menos dos mil mujeres.
Simple. se comprometió a instrumentar una política pública que de igualdad y oportunidades a las mujeres.
Acabar con la discriminación de la mujer.
Preclaro, por llamarlo de alguna manera, el discurso escrito de algún asesor trasnochado simplemente rebasó cualquier espacio de la lógica y el sentido común.
O quizás encontró la sustancia mágica o el programa social para hacer desaparecer la discriminación social, sexual, política, laboral de la mujer.
Señor gobernador Guadalupe Osuna por que no contratar como asesor o estratega de la política pública de su gobierno al señor Vega de Lamadrid?
Ahora si quiere que se le reconozca mas allá de su administración, podría orientar dinero de su bolsa o cuenta bancaria para fondear los trabajos de Vega y sus estrategas.
De esa manera cerrarla bien su administración y eso si tendría gracia.
Imagine caro lector, de golpe y plumazo instrumentar una política publica que elimine, acabe, borre del mapa península la discriminación de la mujer.
Los investigadores de El Colef y la UABC simplemente palidecen con esta promesa a rajatabla de quien se autodenomina Kiko.
Prometer no empobrece, aunque si evidencia.
Estará consciente del alcance de su retorica?
ESTUFAS
Ya estufas, decía un giro idiomatico a mediados de siglo pasado y se refería a que estaba listo, preparado, terminado.
Ya estuvo…
El caso es que circulan fotos de estufas de dos quemadores, pintadas en rojo y con un logotipo del candidato Castro Trenti y del PRI. Sus detractores señalan los recovecos del viejo PRI y sus defensores que es una edición barata.
Por cierto, Castro Trenti se comprometió por la aplicación de exámenes de confianza a los integrantes de su gobierno, además de ser objeto de ratificación y evaluaciones periódicas.
«Los que no cumplan con estos requerimientos, se van», señaló.
Alguien podrá decirle al candidato que algunos exámenes de confianza para corporaciones policíacas se hacen cada dos años porque en México no existe la capacidad tecnológica para aplicarles el detector de mentiras, en cuanto a especialistas y equipos.
Por cierto, en este tema la normatividad señala la obligación de aplicar el polígrafo que esta en desuso ante nuevas tecnologías pero advierten que se trata de un negocio donde estaría involucrado el ex secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna.
Cada estudio de polígrafo alcanzaría un precio de 7 mil 500 pesos por agente.
Ahora si como dicen en la tierra que escogí para vivir: mi tata para mi nana.
