- mayo 18, 2013
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Columna Intrigas: Patanes y Corruptos
Ricardo Madrigal
Las aduanas del país en lo general y la de Tijuana en lo particular, se han dado a conocer local, regional, nacional e internacionalmente –sobre todo de un tiempo para acá- no solo en su mítica corrupción, sino que con la entrada de un numeroso grupo de imberbes, se incremento hasta niveles increíbles el número de patanes.
Desde la administración del “hermano” Luis Torres Torres, cuyo único atributo para llegar a la posición, fue la cercanía de su gris carnal Carlos con el “Feli pillo” Calderón. Este personaje, necesitado de asegurar a su familia –con la amplitud que usted considere darle al concepto y termino “familia”-, consciente de la protección divina llevo a niveles de escándalo la corrupción en la aduana que Lipe le escrituro por unos cuantos años. Imagínese usted hablar de “niveles de escándalo” en una dependencia que ha tenido ladrones de antología. Eso es saber distinguirse, lo demás son fregaderas.
Con los últimos años del desastre azul… digo gobierno federal panista, algún endejo con iniciativa –esos son los que hacen daño- decidió que se verían bien en las aduanas del país una bola de chamacos, a los que se les dio uniformes y poder, y según todos los hechos, se les ordeno agredir a quien se atreva a ingresar al país por cualquier garita –por lo menos en Tijuana-.
Estos jovenzuelos, fueron uniformados y adiestrados al estilo de las juventudes hitlerianas, actuando perrunamente contra todo lo que estuviera a su alcance, sobre todo niños, mujeres y personas de la tercera edad. Por algo los panistas perdieron estrepitosamente el poder federal, o si usted lo quiere decir de otra forma, el pueblo los mando a la ingada. Por cierto, en esta ciudad todos traen los misma marca y estilo de lentes negros que no llegaron con el uniforme, para intentar verse como pandilleros –todo indica que si son- de película. A quien le abran ingado un cargamento de este tipo de lentes, sin reportarlo oficialmente? Conste que es pregunta.
Dicen los que les toco vivir la época, que “Ali Baba” no paso de párvulos al lado de algunos de los administradores que han pasado por la aduana tijuanense, peo que Luisito les da las tres y las buenas a cualquiera de ellos.
Pero como dicen, que cree usted, que tenemos otro peor y más nefasto. Y que nos mandan al actual.
Con la llegada del nuevo gobierno federal, el presidente nombro en la Secretaria de Hacienda Y Crédito Público a un personaje considerado el más cercano a sus afectos, Luis Videgaray con buena fama pública, de quien también depende el área de aduanas. De quien se esperaba hiciera nombramientos de gente proba.
Pero sorpresa, sorpresa, en Tijuana nombro ha alguien con muy negros antecedentes, un tal Alejandro González Guilbot quien el sexenio pasado se desempeñaba como administrador regional de evaluación zona noroeste, y cuenta con un buen número de investigaciones abiertas por su participación en actos de corrupción con los administradores de las aduanas que tenia que supervisar, entre otras las de Tijuana, Mexicali, San Luis Río Colorado, Sonoyta. Según las informaciones, permitían el libre ingreso al país de ropa, juguetes, calzado, herramientas, electrónica, licor, cigarros y una larguísima lista de etcéteras. Además de lo que usted quiera pensar.
Resulta que este tenebroso personaje, González Guilbot llego a Tijuana desatado, no solo se incremento el maltrato a quien tiene la necesidad de transitar por la aduana, sino que pasaron sin escalas de “negociar” con quien comete algún error o se lo inventan, al vil atraco.
En la tan presumida por las anteriores autoridades federales “Garita del Chaparral”, que cuenta con un número impresionante de cámaras para –supuestamente- evitar que se den irregularidades –por si la autoridad todavía no se entera, el maltrato es una irregularidad y hasta una ilegalidad-, la normatividad indica claramente que desde que se implemento el sistema llamado de “semáforos”, si a usted le toca “el color verde” significa que puede pasar sin ser molestado por alguno de los hitlerianos agentes fiscales. Dicen quienes de esto conocen, que el que este escondido el número que le corresponde a cada carril de acceso a la garita, tiene el fin de que si algún ciudadano se atreva a denunciar lo sucedido en la aduana o tiene que defenderse en tribunales, y requiere solicitar el video respectivo, no pueda identificar por cual carril fue su ingreso.
En días pasados, un muy conocido y respetado ciudadano tijuanense, tuvo la necesidad de atender algunos asuntos en la cercana San Diego, a su regreso le toco “verde” pero quisieron obligarlo a pasar a “revisión”, preguntado que basados en que, recibiendo la respuesta normal “porque soy la autoridad guey” –de que los fiscales son gueyes y bueyes, ni dudad cabe-, procediendo el ciudadano entre molesto e indignado a darles cátedra de lo que correspondía conforme a derecho. Con marcado enfado le dijeron que circulara, no sin antes utilizar el radio y dar un mensaje en clave, como resultado de lo anterior lo estaban esperando a la salida –como en la escuela- un par de unidades con un numeró indeterminado de patanes… digo fiscales, bueno es lo mismo, los cuales de mala manera –conocen otra?- le ordenaron detenerse porque lo iban revisar y consignar por contrabando. A lo cual con afán de no seguir perdiendo en tiempo y discutiendo con un grupo de orangutanes armados, accedió con las reservas de ley –como dirían-, para no ser agredido físicamente.
Después de cuarenta minutos de agresiones verbales, revisiones y petición –ilegal- de documentos -solo les falto pedir el acta de defunción-, le indicaron que se retirara. Si, como usted adivino, el viaje a la vecina ciudad fue por compromiso a una comida y no adquirió nada, por lo cual nada podían encontrar. El animal al frente de los operativos al parecer responde a Arturo Gómez Rojas, que dicen es de todas las confianzas del administrador. Y todavía quería que le “agradecieran” el poder “retirarse”. En la aduana, la Constitución es un papel para usarse cuando van al baño. Los Derechos Humanos… mejor no mencionamos por donde se los pasan.
Comentan que Luis tenía asignadas cuota$ por áreas y los sobrantes –cantidades interesantes-, eran repartidos más o menos equitativamente entre el personal, pero con Alejandro todo es para el ganador y un pequeño grupo de lacayos. Dicen que las tropelías y atracos del administrador y sus muchachitos llegaron a oídos de autoridades centrales, pero curiosamente se hacen “los sordos”. Será complacencia o complicidad? Usted tiene la mejor opinión.
En cuanto a las agrupaciones civiles y religiosas, que normalmente han tenido autorización para cruzar donativos para personas de escasos recursos y grupos de interés, están prácticamente desesperados ante la falta de interés de este pésimo y nefasto funcionario, en cuanto al bien de los más necesitados. En fin que se “frieguen” los que menos tienen, mientras el se siga haciendo multimillonario, lo demás de vale madres.
En una plaza que hay tanto que cambiar, ni que decir de la nula agilización del ingreso de carga y los constantes abusos que se cometen un día si y otro también contra los transportistas en esta área tan delicada del comercio internacional. No hay área de las garitas, ya de entrada o salida del país, que no este gangrenada por una corrupción galopante. Y pareciera que con bendición –también- de las nuevas autoridades.
Videgaray le está fallando en toda la línea al Presidente de la Republica. No se ve factible que el presidente comulgue con estas irregularidades e ilegalidades, ni siquiera de pensamiento. Se requiere que el señor secretario, ordene de inmediato una supervisión y a fondo, para lograr controlar la ola de corrupción que ha estado presente en las garitas del país de forma histórica, pero corregida y aumentada en los últimos años. Hasta llegar a los insospechados niveles de la actualidad.
El Presidente y su Secretario están en deuda con el pueblo mexicano, se espera, sobretodo de EPN que tome decisiones como lo ha hecho en otras áreas y empiecen a rodar cabezas. Sobre todo que envíe un claro mensaje de que en su gobierno ningún patan sobajara a ciudadano alguno. Tienen la palabra.
Usted cree que si la autoridad respectiva hiciera una investigación sobre el modo y ritmo de vida de los fiscales y sus jefecitos, este correspondería al salario que devengan? Yo tampoco.
TRIVIA
Sabe usted en que se parece la aduana y la secretaria de seguridad pública municipal, ambas en o de Tijuana?
Dicen quienes saben: en que tienen un gran número de cámaras, que solo sirven para la publicidad… y el atraco. Conste que eso dicen. La mejor opinión la tiene usted.
IGNORANTE
Que alguien le regale un calendario cívico al ignorante “jefe gorgori”. Resulta y resalta que este iletrado “jefecito” policíaco en su supina ignorancia, sigue con sus usos y costumbres de enviar unidades policíacas a cuidar las banquetas de las instituciones educativas hasta en días festivos, con las que según dicen, tiene convenio de intercambio de impunidad por becas.
Ya que comete la ilegalidad y/o irregularidad de dicho intercambio, por lo menos en los festivos dichas unidades deberían a cumplir con su labor, que hasta donde se tiene entendido es velar por el bienestar de los ciudadanos en general.
DECISIÓN CORRECTA… PERO TARDÍA
En forma inesperada después de lo que pareciera una defensa a ultranza, el gobierno federal por medio del Secretario deGobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, hizo pública la decisión del Presidente de la República Enrique Peña Nieto, de destituir a Humberto Benítez Treviño como titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO).
Lo que se considera una decisión correcta… pero tardía, es consecuencia del abuso de autoridad ocasionado luego de que la hija del procurador pidiera hace días en un lamentable hecho la clausura del restaurante Máximo Bistrot, ubicado en la colonia Roma de la ciudad de México.
Esta decisión que habla bien del seños Presidente, es por decir lo menos rara. Primero lo defienden y lo exoneran. Después suspenden –no corren, como debía ser- a cuatro funcionarios de diferente nivel. Para terminar corriéndolo.
En términos taurinos, si esta decisión se hubiera tomado desde el primer día, EPN hubiera cortado orejas y rabo, además de salir en hombros por la puerta grande de la plaza. Al tardarse, solo se lleva unos cuantos aplausos. Y muchas dudas de que más hay atrás de este penoso asunto.
En cuanto a la función pública, o lo que queda de ella, sigue haciendo el ridículo, primero exonera a Benítez Treviño, después le da un coscorrón a cuatro funcionarios de diverso nivel,suspendiéndolos solo temporalmente de su cargo. Estos son: el subprocurador de Verificación, el director general de Verificación y Vigilancia, el director de Procedimientos y Sanciones, así como el jefe del Departamento de Verificación de Normas Oficiales Mexicanas.
Curiosamente la subprocuraduría de Verificación a cargo de Roberto Figueroa Martínez, junto con los otros tres que son sus subalternos, son los encargados de vigilar a depredadores conocidos, como son tortilleros, gaseros, gasolineros, entre otros. Habría que aprovechar la oportunidad para darle una revisadita a lo que estén haciendo en esas áreas. Ya que según dicen corría muy fuerte el rumor de que armaron o estaban en proceso de armar un trabuco de inspectores –oficiales y no- para lograr que estos aborazados comerciantes compartieran sus ganancias… con ellos.
Como ha sido costumbre, la Secretaría de la Función Pública, no cumplió con los requisitos mínimos y/o suficientes que corresponden a una denuncia, menos a una orden presidencial.
A lo más que llegaron fue a fincar responsabilidades administrativas… y por cierto mínimas. Y se quejan de falta de credibilidad. Se están tardando… para desaparecerla definitivamente y sin miramientos.
