jue. Mar 21st, 2019

Por la garita de Calexico solicitan refugio 29 padres migrantes para reunirse con sus hijos en EU

Jorge Heras / Lindero Norte
Mexicali.Organizaciones estadounidenses de la sociedad civil exigieron a Aduanas y Protección Fronteriza que otorgue refugio humanitario a 29 padres de familia centroamericanos que fueron separados de sus hijos durante su deportación a sus lugares de origen y que actualmente se encuentran en Mexicali

Los menores de edad, originarios de Honduras, Guatemala y El Salvador, permanecen desde el año pasado en centros de detención migratoria de Estados Unidos o en casas de tutores en varias ciudades allende la frontera.

Los peticionarios de refugio humanitario cuentan con la asesoria juridica de cuatro organizaciones especializadas en la defensa de migrantes, deportados y refugiados en Estados Unidos y América Latina: Together Rising, ACLU, Families Together Belong y Al otro lado, una organización binacional que trabaja en Tijuana y Los Ángeles, California.

En todos estos casos, las organizaciones solicitaron visas humaitarias al gobierno mexicano para su traslado a la frontera de Baja California desde noviembre de 2018. De Tijuana se trasladaron a Mexicali para solicitar refugio en Estados Unidos por la Garita internacional de Calexico bajo el argumento de reintegración familiar.

Ericka Pinheiro, directora de Política de Al Otro Lado, señaló que hasta el momento les ha sido negado este derecho que tienen los migrantes en Estados Unidos, el cual está incluido en la legislación migratoria de su pais.

Se trata de casos sólidos para que se otorgue el asilo por la separación de las familias, dijo Pinheiro en entrevista para Lindero Norte, los niños sufrieron mucho desde su traslado a centros de detención y la deportación de sus padres. Están contentos con la posibilidad que vuelva a reunirse la familia.

Los padres se aferran a la esperanza de estar con sus hijos, tienen miedo pero estan dispuestos a todo, pero la Patrulla Fronteriza les ha negado incluso recibir su petición de refugio, señaló.

SUEÑOS DE ORO

Ella se siente emocionada y nerviosa pero feliz por la esperanza del reencuentro con su hija de 14 años de edad.

Narra que tiene un año y dos meses sin verla, desde que cruzó el 22 de diciembre de 2017, “me arrebataron un pedazo de mí”.

Su hija tiene su juicio en la Corte en abril para definir su asilo en Estados Unidos, en mayo su graduación escolar y en junio cumple 15 años.

“Se que lo voy a lograr y lo voy a festejar con ella, son sueños de oro porque venimos de nuestro país en busca de impulsar y de seguir adelante como personas porque allá hay mucha delincuencia. Es un sueño dorado que podemos cumplir, de sacar adelante a nuestras familias y estar en un lugar tranquilo”, afirma esta mujer que en El Salvador tuvo problemas con su ex esposo que pertenece a una organización criminal.

Javier, un hondureño que fue deportado de Texas, cuenta que fue separado de su hijo de 14 años hace nueve meses.

Nadie le daba cuenta de su hijo hasta que de regreso a su país contactó por teléfono a una trabajadora social que le informó que estabba en Nueva York.

Meses antes, su esposa e hija viajaron a la frontera norte de México para solicitar asilo en Estados Unidos. Ella se encuentran en ese proceso, al igual que su hijo, por lo que confía en que le autoricen su petición para unirse como familia.

Sonriente ingresó por la puerta de barrotes que conduce hacia las oficinas administrativas y de control de aduana dela Garita de Calexico. Se dijo contento porque “esta nueva oportunidad que la vida da para ver a mi familia es mi mejor regalo de cumpleaños este día”.

MATRIMONIO EN EL HOTEL DEL NORTE

Una noche antes de que acudieran a solicitar asilo al gobierno estadounidense, en el lobby del Hotel del Norte, ubicado a unos metros de la garita, Elmer Gómez y Delsi bautista dicidieron contraer matrimonio en una ceremonia que ofició un pastor cristiano.

Delsi, con un embarazo de seis meses, pidió a una de sus compañeras de esta travesía por el recuentro con sus familiares, que fuera su madrina, mientras que al resto de las familias centroamericanas los invitó a que presenciaran su matrimonio.

Ambos van por reunirse con uno de sus hijos del que fueron separados hace un año.

Nelby Elizabeth Cruz de 36 años de edad, originaria de la capital de El Salvador, a inicios del 2018 huyó junto con su hija de la violencia de las pandillas, se entregaron a las autoridades migratorias el 4 de abril, pero inmediatamente fueron separadas.

11 meses lleva su hija Ingrid Elizabeth Domínguez de 15 años de edad en el centro de detención para migrantes de San Benito, Texas; únicamente se puede comunicar con ella a través de la trabajadora social los miercoles y sábado.

Menciona que los representantes legales que la han acompañando en todo el trayecto y que se entrevistaron con su hija, le notificaron que ha caído en depresión y ha atenido ataques de ansiedad desde hace unos meses.

“Esta es la mejor oportunidad que tengo, y quizás la última, para reunirme con mi hija, aunque sea que me dejen abrazarla y agarrarle sus manos”, señala.

En grupos de seis alrededor de las 17:00 comenzaron a ingresar las familoas centroamericanas que fueron separadas por la política antimigratoria del gobierno estadounidense.

Casi 10 horas permanecieron en las bancas del patio exterior de la garita a la espera de que las autoridades migratorias comenzaran con el papeleo que les permitiera continuar con su proceso de asilo.

Estas 29 familias llegaron en avión a Tijuana y permancerio en esa ciudad unoa días hasta que arribaron a Mexicali el pasado viernes 1 de marzo.

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