dom. Oct 20th, 2019

Corrupción, límite de conservación del Alto Golfo de California

Columna Invitada
Alejandra Navarro Smith

En el alto golfo de California la corrupción atenta contra la conservación de las especies y también contra la vida de las personas. Como se ha documentado en 148 notas que hacen referencia a la pesca en el alto golfo de California publicadas en medios digitales entre 2017 y 2019, la corrupción sería el principal obstáculo para conservar a la vaquita marina, animal que se enreda y muere en las redes totoaberas.

Sea Shepherd, al inicio de su quinto año de operaciones en el alto golfo de California, reporta haber recuperado 163 mil 600 metros de redes ilegales para la pesca de totoaba (https://youtu.be/IsA9pawkcDc).

La vigilancia y detención de pescadores de totoaba, especie en peligro de extinción, es una atribución de las autoridades. Pero ante su omisión, Sea Shepherd actúa sacando las redes totoaberas del mar.

Estas acciones directas de los activistas han visibilizado la presencia de cárteles de bucheros de totoaba. Los bucheros satisfacen la demanda de un mercado asiático que paga por la vejiga natatoria de este pez más que por la cocaína. Sus acciones directas para sacar las redes totoaberas del mar han generado que en 2019 esta mafia haya empezado a robar, a mano armada, las redes de los pescadores de especies reguladas y permitidas.

A pesar del fuerte marco regulatorio y las acciones de Sea Shepherd, entre 2015 y 2019 la población de vaquitas marinas parece haber disminuido de 30 a sólo 10 especímenes. Ello evidencia que todos los esfuerzos para normar y, con ello, ordenar la pesca en el alto golfo de California están fracasando en sus objetivos de conservación.

Sin recursos para la vigilancia ni posibilidad para detener las redes de soborno que crean las mafias del buche de totoaba, los agentes de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) parecen impedidos para hacer valer las leyes en el aislado y laberíntico territorio deltáico.
Es en este contexto que aparecen los límites –y el alto costo social– de las normas elaboradas para la conservación.

Por eso es fundamental detenerse a revisar una problemática en la que las restricciones de pesca en el alto golfo de California y delta del río Colorado –al colocar a la conservación como la prioridad en detrimento de las necesidades de sobrevivencia de los pescadores– consolida una racionalidad normativa que prioriza la conservación, violentando los derechos económicos, sociales y culturales de las poblaciones cuyo bienestar depende de su trabajo en el mar.

El caso se vuelve aún más complejo cuando se violentan los derechos al territorio y a la pesca del pueblo cucapá, que, según demuestran fechamientos del arqueólogo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de Baja California, Antonio Porcayo, han pescado en esa región desde hace al menos 300 años.

En conclusión, las leyes de medio ambiente y de pesca vigentes en el alto golfo de California no han logrado salvar de la extinción a la vaquita marina. Tampoco se han usado para detener y encarcelar a los pescadores de totoaba.

Este marco legal diseñado para proteger a las especies, sin embargo, está produciendo altos riesgos, vulnerabilidad social y despojo territorial para los pescadores cucapá y para todos los pescadores ribereños de la región.

Profesora-investigadora del Departamento de Estudios Socioculturales, ITESO
alejandranavarro@iteso.mx

2 pensamientos sobre “Corrupción, límite de conservación del Alto Golfo de California

  1. Perdón, Alejandra Navarro Smith, puedes explicar brevemente que es ” Sea Shepherd”,..una ONG ,…?? trabajas para ellos ?? te saludo muy cordialmente luego de años sin saber de ti,..Daniel Solorio Ramirez

  2. Estimada Alejandra, te invito a que ahondes sobre la forma en que hacen actualmente uso de los recursos pesqueros los Cucapá.
    En primer lugar, no veo la conexión de la problemática totoaba-vaquita y los Cucapá , ellos pescan libremente y las cantidades que se les venga en gana durante la temporada de curvina golfina (Feb-Abr) inclusive si asi lo deciden siguen pescando después de entrada la veda de curvina (30 de abrill ). Aún cuando no haya comprador para la carne de curvina ellos la pescan, ya que lo que tiene valor es el buche (vejiga natatoria) provocando un desperdicio de la carne o en el mejor de los casos ,malbaratarla, lo cual hace que el precio en el mercado caiga, y se genere una carrera por la pesca, es decir, salir a mas viajes para traer mas pescado para compensar el bajo precio en el mercado. Esto afecta a todos los pescadores de curvina en el Alto Golfo y a su vez esto tienen consecuencias en la dinámica poblacional de la población de curvina. Los Cucapá tambien son uno de los grupos de pescadores que cada vez mas utilizan una red con luz de malla mas pequeña que la reglamentaria,con o cual atrapan peces por debajo de la talla mínima de captura. Son un grupo de pescadores que aunque hacen a actividad pesquera en zona núcleo de la Reserva de la Biosfera, están exentos de presentar una Manifestación de Impacto Ambiental aun cuando sus capturas representan el 80% de la captura anual de la pesca de curvina en el Alto Golfo. Facilitan la facturación de pesca irregular all no tener límites de capturas ni cuota y tambien utilizan sus permisos en algunos casos para rentarlos sin se ellos quienes los trabajen. Amén de que en lugar de ser una pesca de subsistencia como hace 300 años, hacen una pesca comercial igual que cualquier otro pescador nativo u originario del Alto Golfo (que dicho sea de paso, tienen tanto derecho a utilizar los recursos pesquero como los Cucapá) con equipos y artes de pesca convencionales y no con sus tradicionalesartes de pesca, es decir el Cucapá pesca,con embarcación con motor fuera de borda de mas de 100 HP y redes de enmalles

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