- mayo 5, 2015
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Columna Lindero Norte: Efecto bumerang…. Pepenadores, basura y elecciones
Mientras son peras o manzanas, la basura que genera Mexicali es depositada de manera irregular en un predio del ejido Benito Juárez y también en las instalaciones de ADSA.
Irregular porque existe un contrato del gobierno municipal con la empresa PASA, en conflicto por incumplimiento de pago del servicio y de «derecho de piso» de los pepenadores».
Lo curioso es que el ayuntamiento viola las leyes ambientales al tirar desechos sólidos municipales en un terreno que no está preparado para enfrentar el impacto ambiental. También deposita en la estación de transferencia del ejido Xochimilco sin el manejo adecuado de la basura.
En cuanto a ADSA, situada en la carretera a Tijuana, se desconoce si existe un contrato sustituto que cumpla con las normas administrativas, mientras que el impacto a la hacienda municipal se afecta por el incremento del costo de traslado en sus unidades.
Ese problema es los regidores, sin duda, por su repercusión pero la responsabilidad recae en la Oficialia Mayor, toda vez que no se trata de un acuerdo de Cabildo.
Peto existe un problema que subyace en estos días de calor y vientos cachanillas: la revancha de los pepenadores.
Un nuevo conflicto se empieza a registrar con los pepenadores porque están desesperados porque no les alcanza la basura para su manutención y porque les incumplieron los compromisos prometidos en el Centro Cívico. Incluso, lis líderes Lupe y El Abulon solicitaron por escrito que se reabra el Centro de Transferencia porque les afecta y necesitan solución, sin importar quien la maneje, porque requieren trabajar.
Además para obtener recursos destinadas a sus familias, a sus líderes y a sus protectores en o con el gobierno municipal.
Comentan en corrillos que aprovecharán la recta final del proceso electoral para obligar que se cumplan acuerdos.
Una fuente consultada advirtió que alrededor de 500 pepenadores de las tres organizaciones trabajan en el tiradero clandestino -aunque «oficial»-del ejido Benito Juárez.
Aseguran que 20 unidades son las que se depositan en el Benito Juárez, 15 en el ejido Xochimilco y cerca de 70 entre ADSA y algún otro sitio no autorizado.
El perjudicado es el medio ambiente. También los propios pepenadores que empezaran a mostrar su músculo de movilización contra quienes les incumplieron sus arreglos al tomar las instalaciones para generar un conflicto artificial.
Efecto bumerang.

